Y es que estamos tu y yo ya amarraditas por un lazo maternal de arterias y de vitaminas, en esta trenza entrelazada, envuelta en este sol que ilumina de la temprana mañana, tu contienes primavera en tu sonrisa y tu traes lucesita en esa risa, de este amor fuera de serie ante el intemperie y haces que nada mi corazón ya teme, no hay montaña suficientemente alta que apaga alcanzar la nube de este corazón que se me escapa se desboca y descoloca, mientras tu descansas, el mundo se sonroja, yo te tengo entre mis brazos, y te sigo yo tus pasos y te guardo en mi regazo para siempre y por siempre.
AT Emilia
Escritos escenográficos
viernes, 4 de abril de 2014
lunes, 10 de marzo de 2014
Dar a alguien tu corazón para que lo desechara
hacer participe a esa persona de todos tus proyectos
haberle puesto nombres a nuestros hijos y reiterar nuestro destino
desvelarme por su amor y nunca recibir nada a cambio,
¿Para qué?
Para conocer el amor a costa de perder todo, para sonreir a la vida pese a llorar a diario
hacer participe a esa persona de todos tus proyectos
haberle puesto nombres a nuestros hijos y reiterar nuestro destino
desvelarme por su amor y nunca recibir nada a cambio,
¿Para qué?
Para conocer el amor a costa de perder todo, para sonreir a la vida pese a llorar a diario
domingo, 27 de noviembre de 2011
Mis pies no sienten el suelo
a veces pisan el agua despertando
nada les hace flotar trás lo mojado
activa la velocidad volando a través de los árboles
serenos y andinos
tan verdes y húmedos que no tratarían de secarse
tan armónicos al danzar
al ritmo del viento bailan sin parar
y cuando se apacigua la brisa, descansan...
a veces pisan el agua despertando
nada les hace flotar trás lo mojado
activa la velocidad volando a través de los árboles
serenos y andinos
tan verdes y húmedos que no tratarían de secarse
tan armónicos al danzar
al ritmo del viento bailan sin parar
y cuando se apacigua la brisa, descansan...
viernes, 25 de noviembre de 2011
La rayuela, cap 7, Julio Cortázar
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja. Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.
domingo, 13 de noviembre de 2011
Desearía mirar por aquella ventana que da a la calle
mirar tu cara posándose en mi vista panorámica
tu sonrisa perfecta formándose al verme despierta
pero ya nada sera así
así que tome la iniciativa de solo desearlo
desear momentos inconclusos,
despedidas que sin querer nos alejarían,
el tiempo se empecina en odiar actitudes,
¿y yo?
me empecino en creer en ti,
apesar de desilusiones y hechos concretos,
retuerces mi corazón con frases complejas,
llenas de cariño y elogio,
¿y yo?
te creo como una tonta,
rendida a tus pies.
Ya no te siento igual,
¿será que la maldita distancia nos ganó?
mirar tu cara posándose en mi vista panorámica
tu sonrisa perfecta formándose al verme despierta
pero ya nada sera así
así que tome la iniciativa de solo desearlo
desear momentos inconclusos,
despedidas que sin querer nos alejarían,
el tiempo se empecina en odiar actitudes,
¿y yo?
me empecino en creer en ti,
apesar de desilusiones y hechos concretos,
retuerces mi corazón con frases complejas,
llenas de cariño y elogio,
¿y yo?
te creo como una tonta,
rendida a tus pies.
Ya no te siento igual,
¿será que la maldita distancia nos ganó?
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